Quimioterapia en perros

La quimioterapia es el principal tratamiento para algunos tipos de cáncer en perros y gatos como los linfomas y leucemias o es parte de un tratamiento multimodal (donde se combinan cirugía o radioterapia con quimioterapia) en otros tumores como mastocitomas, carcinomas o sarcomas. Se administra de forma intravenosa en la mayoría de los casos aunque hay fármacos que pueden darse en forma de pastillas.

 

La principal preocupación antes de empezar el tratamiento está relacionada con los efectos secundarios del tratamiento. Sin embargo, la mayoría de los perros y gatos toleran muy bien la quimioterapia y presentan efectos secundarios en pocas ocasiones y suelen ser leves. Además, se pueden prevenir (o tratar si se presentan) de forma efectiva en la mayoría de los casos.

 

Los efectos secundarios de la quimioterapia se deben a que afecta a las células en división, tanto en el tumor, como en los tejidos normales. El aparato digestivo y la médula ósea (donde se producen las células sanguíneas) tienen una gran cantidad de células en división normalmente y por ello la quimioterapia les afecta más que a otros tejidos.

 

Los perros y gatos pueden tener algo menos de apetito, nauseas o vómitos unos días tras la quimioterapia pero con el uso de nuevos fármacos como maropitant (Cerina, Zoetis) se ha demostrado que estos efectos se pueden prevenir de forma eficaz y los usamos de forma rutinaria con la quimioterapia por lo que la mayoría de los animales mantiene un apetito normal durante tel tratamiento. De forma similar, la diarrea que se puede presentar de forma secundaria a la quimioterapia responde bien al tratamiento médico. Si su animal no come, tiene vómitos o diarrea tras la quimioterapia llame a su veterinario inmediatamente.

 

Aunque la quimioterapia puede disminuir el número de glóbulos blancos (por su efecto en la médula ósea), en la mayoría de los casos esto no significa ningún problema porque la disminución no suele ser importante. Algunos perros pueden sin embargo desarrollar infecciones si el número de glóbulos blancos es muy bajo. Si su mascota no se encuentra bien (está apático y sin apetito) tome su temperatura rectal y si es más de 39.5º C, llame a su veterinario inmediatamente.

 

En nuestra experiencia, menos de un 5% de los casos tratados con quimioterapia (si se usan las medicaciones para prevenirlos), tiene efectos secundarios severos que necesitan ser vistos de urgencia. La mayoría de los animales, toleran bien el tratamiento y su calidad de vida durante la quimioterapia es completamente normal.

 

Otros efectos secundarios frecuentes en personas, como la alopecia (pérdida de pelo) no se observan con frecuencia en animales. Algunos perros pierden algo de pelo en la zona de la cara, los gatos pueden perder los bigotes y se se ha afeitado una zona para una cirugía, pueden necesitar más tiempo para crecer, pero es raro que pierdan el pelo por completo. Si ocurriera, el pelo vuelve a crecer al interrumpir el tratamiento.

 

Perros tratados con ciclofosfamida pueden desarrollar cistitis (inflamación de la vejiga de la orina) hemorrágica (con sangre). Para prevenirlo, además de administrar este fármaco como haya sido prescrito por su veterinario, se recomienda pasear frecuentemente a su perros en los días siguientes a la administración del fármaco (para permitir que orine frecuentemente y minimice el contacto del medicamento con la vejiga) y llamar a su veterinario inmediatamente si observa cambios cuando su animal orine, como intentos frecuentes, pequeñas cantidades o sangre en la orina.

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